Pakistán compra su segundo cargamento de GNL al contado en dos semanas ante la persistente escasez
El país adquirió gas licuado de TotalEnergies a 17,37 dólares por millón de BTU mientras los flujos desde el Golfo Pérsico tardan en recuperarse.

Claves en 30 segundos
- Pakistán compró un cargamento de GNL al contado a TotalEnergies por 17,37 dólares por millón de BTU.
- Es la segunda compra en dos semanas: la anterior fue a BP por 16,74 dólares.
- Los precios reflejan un sobrecosto frente al promedio spot asiático por la lenta recuperación de flujos desde el Golfo Pérsico.
- En Australia, Santos firmó un acuerdo a 10 años para abastecer de gas a Australia del Sur.
Pakistán adquirió su segundo cargamento de gas natural licuado (GNL) en el mercado al contado en apenas dos semanas, un indicio de que los flujos de gas licuado desde el Golfo Pérsico se han recuperado con lentitud, según información difundida por Bloomberg.
El cargamento fue comprado a la petrolera francesa TotalEnergies a un precio de 17,37 dólares por millón de unidades térmicas británicas (mmBtu), con entrega prevista entre el 10 y el 11 de julio.
El precio pagado supera al del cargamento adquirido la semana anterior por Pakistan LNG Ltd. a la británica BP, cuyo valor fue de 16,74 dólares por mmBtu, lo que representó una prima de alrededor de un dólar sobre el promedio del mercado spot asiático.
Históricamente, Pakistán ha dependido del suministro de GNL a largo plazo procedente de Qatar, por lo que recurrir de forma repetida al mercado al contado apunta a tensiones en el abastecimiento energético del país.
La necesidad de recurrir a compras puntuales a precios elevados evidencia la presión que enfrentan los importadores asiáticos cuando la oferta desde los grandes productores del Golfo no fluye con la regularidad habitual.
En el otro extremo del mercado energético, la australiana Santos anunció un acuerdo por diez años para suministrar gas a Australia del Sur, en un movimiento que refuerza la seguridad de suministro en esa región.
Según la compañía, el pacto respaldará la Reserva Estratégica de Gas de Australia del Sur, un plan gubernamental orientado a garantizar el futuro industrial y la seguridad energética del estado.
El acuerdo se vincula además a la prevista venta y transformación de la planta siderúrgica de Whyalla, uno de los proyectos industriales de mayor peso en la agenda económica de la región.


