Trigo y soja buscan piso: los granos se estabilizan entre cosechas abundantes y clima adverso
Los precios rebotan desde mínimos de varios meses mientras el mercado pondera stocks, siembra y el pronóstico del tiempo.

Claves en 30 segundos
- El trigo rebota hacia US$6 por bushel tras mínimos de varios meses.
- La soja se mueve cerca de US$11, presionada por el dólar y el petróleo.
- Informes oficiales muestran menores existencias y menor superficie sembrada.
- El pronóstico de precio de la soja mejora para la próxima campaña.
Los principales granos del comercio mundial intentan recuperar terreno tras tocar sus niveles más bajos en meses, en un mercado que se mueve entre la abundancia de la oferta y las señales de riesgo climático. Trigo y soja rebotaron en los primeros días de julio después de una racha bajista.
El trigo se acercó nuevamente a los seis dólares por bushel tras haber caído a su nivel más bajo desde marzo. La presión bajista provino del avance de la cosecha de invierno en Estados Unidos, que reforzó las expectativas de una oferta amplia. El rebote posterior se apoyó en informes oficiales que mostraron menores existencias y una superficie sembrada más reducida de lo previsto.
La soja siguió un patrón parecido. El poroto se movió en torno a los once dólares por bushel, cerca de mínimos de cuatro meses, presionado por la baja del petróleo y por un dólar más fuerte, factores que restan competitividad a las exportaciones estadounidenses. Al mismo tiempo, el calor en zonas productivas de Estados Unidos encendió alertas sobre el estado de los cultivos y aportó soporte a los precios.
Hacia adelante, las proyecciones oficiales anticipan un precio promedio de la soja más alto para la próxima campaña que para la actual, lo que sugiere que el mercado espera una mejora gradual de los valores a medida que se ajuste el balance entre oferta y demanda.
El equilibrio, sin embargo, es frágil. La combinación de cosechas voluminosas, un dólar firme y un clima cada vez más determinante mantiene a los granos en una zona de alta sensibilidad, donde cada informe de stocks y cada pronóstico meteorológico puede inclinar la balanza.
