El e-commerce redibuja la logística y libra su batalla en la última milla
La entrega rápida se vuelve estándar y presiona los costos de un comercio cada vez más digital.

Claves en 30 segundos
- La entrega rápida se consolida como expectativa del consumidor.
- La última milla concentra los mayores costos logísticos.
- Los retailers integran tiendas físicas como puntos de despacho.
El comercio electrónico dejó de ser una alternativa para convertirse en un canal central del consumo regional. Ese cambio obligó a los retailers a reconstruir su logística, con centros de distribución automatizados y sistemas capaces de manejar millones de pedidos pequeños.
El punto crítico es la última milla: el tramo final hasta la puerta del cliente, que concentra la mayor parte de los costos y de las complicaciones. La expectativa de entregas cada vez más rápidas eleva la presión sobre unos márgenes ya estrechos.
Para resolverlo, muchas cadenas convierten sus tiendas físicas en minicentros de despacho, acercando el inventario al consumidor. La integración entre lo físico y lo digital —el llamado comercio omnicanal— se vuelve la clave para competir sin quebrar la rentabilidad.
