El comercio exterior de la región gana terreno con la recomposición de las cadenas globales
El nearshoring y la demanda de materias primas impulsan el movimiento portuario, pero la infraestructura queda corta.

Claves en 30 segundos
- El nearshoring redirige flujos comerciales hacia América.
- Los puertos operan cerca de su capacidad máxima.
- La inversión en logística no acompaña el ritmo del comercio.
La recomposición de las cadenas de suministro globales, tras años de disrupciones, favorece a las economías cercanas a los grandes mercados de consumo. México encabeza el fenómeno del nearshoring, pero el efecto se extiende a proveedores de toda la región.
El movimiento se refleja en los puertos, que registran volúmenes crecientes de contenedores. Sin embargo, muchas terminales operan cerca de su capacidad máxima, y los tiempos de espera y los costos logísticos erosionan parte de la ventaja competitiva.
El diagnóstico se repite entre analistas: sin inversión sostenida en puertos, ferrocarriles y aduanas digitales, la oportunidad del reacomodo comercial puede quedar a medio aprovechar. La infraestructura, más que los aranceles, aparece como el verdadero cuello de botella.
