El consumo cauto impulsa a las marcas propias en los supermercados
Los hogares ajustan el presupuesto y las cadenas responden ampliando sus líneas económicas.

Claves en 30 segundos
- Las marcas propias ganan participación en la canasta.
- Los consumidores priorizan precio sin resignar calidad percibida.
- Las cadenas fortalecen su negocio con márgenes de marca propia.
La cautela en el consumo de los hogares, tras años de inflación que erosionó el poder adquisitivo, se refleja en decisiones cotidianas del supermercado. Los compradores comparan más, buscan promociones y están dispuestos a probar alternativas más económicas.
En ese contexto, las marcas propias de las cadenas —antes asociadas a lo básico— ganan terreno con productos que mejoraron en calidad y presentación. Para muchos hogares, ya no son una opción de segunda, sino una elección deliberada.
El fenómeno beneficia a los supermercados, que obtienen mejores márgenes con sus propias líneas y fidelizan clientes. Para las marcas tradicionales, en cambio, es una señal de alerta que las obliga a justificar su precio con innovación y valor percibido.


