Tema: Energía
Cobertura y línea de tiempoLos proveedores estadounidenses ven en los yacimientos sudamericanos un motor clave de crecimiento para su negocio.
El país busca integrar el suministro proveniente de Argentina mientras explora su propio potencial de recursos.
El sector energético estadounidense apunta a acelerar sus operaciones en dos de los mercados de hidrocarburos más dinámicos de Sudamérica.
El recalentamiento de los mercados internacionales empieza a impactar en el sector agropecuario de la región, según AgroLatam.
El encarecimiento de la energía se convierte en un factor de presión sobre los precios en la región, según Reporte Minero.
La región combina el auge de la infraestructura digital y la demanda de minerales estratégicos mientras define su agenda energética común.
Brasil, México y Venezuela encabezan la producción regional, mientras Colombia pierde terreno frente a economías emergentes como Guyana.
El comercio energético intrarregional gana peso mientras Brasil, México y Venezuela encabezan la producción y Colombia pierde terreno frente a Guyana.
La compañía de servicios petroleros reporta un fuerte crecimiento regional mientras tres países buscan atraer nuevas inversiones.
La región combina una matriz eléctrica dominada por energías limpias con la subida de la nafta y el diésel, mientras Venezuela vive una paradoja como potencia petrolera.
El organismo regional anticipa consecuencias heterogéneas entre países exportadores e importadores de energía durante el resto de 2026.
El crecimiento de la infraestructura digital choca con los límites de generación y transmisión, según advierte la firma tecnológica Wärtsilä.
Los grandes yacimientos de Argentina y Brasil coexisten con una transición hacia energías limpias que enfrenta obstáculos regulatorios en la región.
La demanda se mantiene mientras la industria equilibra inversión, precios y descarbonización.
La región apuesta a su potencial renovable para producir un combustible limpio y exportable.